Hacia una Hermenéutica del Símbolo Patrio.
En México, si hay algo de lo que podamos presumir como nación, es dela valorización que se ha otorgado por décadas hacia símbolos deunión, símbolos que nos identifican, que nos hacen únicos ante elmundo entero y su globalización hipnotizante. Nos jactamos de ladiversidad gastronómica, de las propiedades naturales con los que losmexicanos somos privilegiados, de la variedad étnica que nos rodea, dela fuerza que el pueblo en conjunto refleja ante adversidadesincontenibles. Y qué mejor manera de rescatar esta unión que haciendoconstante referencia al tan de moda sentido patriótico, que, de igualmanera, viene comprendiéndose por nuestras culturas como un símbolo,una idea compartida en el país, entre mexicanos y sólo entremexicanos.
En particular, hay cabida para remarcar, aunque se torne trillado enenunciado, un canto que nos une, la ejecución, reproducción ycirculación generacional de un himno interpretado en eventosnacionales e internacionales, en instituciones educativas y sociales,en ocasiones especiales y en cada lunes de honores a la bandera: elHimno Nacional Mexicano. Interpretación allegada desde niños hastapersonas mayores, si no con la misma entonación y sentimiento, sí conun solo significado en particular, que se sondea con cada una de susestrofas hasta poner la dermis a flor de piel, un tanto referido apleonasmo. Pienso que en ésta composición se exhala más allá que unpasado sangriento de lucha por la libertad que hoy en día gozamos, unadimensión que encierra más allá de 156 años de trayectoria comosímbolo patrio, algún sentimiento tan indefinible como el hombremismo, tal vez sea la particularidad compleja que amerita el canto denuestro himno lo que en realidad hace al mexicano ser lo que es.
Es por ello que considero fundamental fortalecer en las nuevasgeneraciones, la lealtad y el respeto a los símbolos patrios, quienesllevan consigo una parte de la historicidad de México como un pueblounido por una misma historia de lucha, quienes resaltan la identidadde nuestro país, de nuestras tierras y raíces, inculcar en unaformación hacia un sentimiento que perdure en la cultura y tradiciónde los mexicanos, hacia un sentido de identidad, de identidad socialy de dignidad nacional.
Diana Karen Martínez Carmona